jueves, 5 de septiembre de 2013

Mi imaginación vuela

Mi imaginación vuela

Hay días que amanezco apasionada, fogosa y con ganas de quedarme en casa con una buena y deliciosa compañía. Días que el roce de mis manos, de un saludo de alguien que me interese y hasta el apretar mis piernas contra una silla pueden provocar sensaciones en mí entrepiernas. Pueden hacer palpitar mi sexo... Sensaciones lujuriosas, llenas de deseo, de calor y humedad, de ganas de ser tocada, poseída y embestida por el placer sexual y carnal del amor, del sexo en pleno.

Esos días de fuerzas sexuales, me gusta acompañarlos con canciones que sean más música que voz, esas eróticas que te erizan la piel, que te hacen volar bien alto la imaginación y te visualiza bailando en la mejor de las tarimas privadas de un hotel dando placer visual a tu acompañante.

Todas esas cosas que pasan por mi mente, llegan justo a la zona sur de mi sexo, llenándola de humedad deseosa, de jugos hambrientos de placer, ansiosos por ser absorbidos por una boca juguetona, una lengua intrépida y unos labios carnosos. Jugos que brotan para juntarse con un trozo de carne, fuerte, dura, suave y también húmeda. Jugos que desean ser mezclados con el resultado del placer masculino y ser aún más abundantes.

Cuando amanezco así, mis senos se notan más grandes, un poco esponjosos y con mis pezones siempre erectos, esperando quizás una mordida o un pellizco para hacerme gemir; ese roce de la tela de mi sujetador, me hace notar lo paraditos que están.

Hummm, sí, si que necesito esa caricia, esa mordida y esos besos en mis pechos. Que hayan sido primero en mi cuello y hombros, que me hayan dado esa corriente eléctrica en todo el medio de mi espalda, esa corriente que va o viene desde el cerebro hasta el sexo, o viceversa... Pero que explota las ganas.

En mis días ansiosos de sexo cierro mis ojos e imagino manos acariciando mi cuerpo, masajeando mi piel e insistiendo en el roce intencional pero discreto con mis zonas erógenas. Dedos pellizcando mis pezones, uno entrando en mi boca, obligándome lo chupe y saboree, uno en mis adentros, llenos de mis jugos, entrando y saliendo de mi, acariciando mi clítoris, levantando suavemente la piel de encima para frotarme mejor y así, hacerme gemir y mojar aún más, un dedito travieso entre mis nalgas, dentro de mi ano, haciéndome ver y sentir que no es tan malo y doloroso por ahí, sino, todo lo contrario, haciéndome gemir por su entrada a un lugar que siempre había sido prohibido para todos, o al menos para casi todos.

Imagino bocas besando mi cuerpo, lenguas enredadas a la mía, otras recorriéndome por completa, dejando hilos brillantes de saliva, hidratando mi cuerpo, lubricando mi sexo... Una lengua rígida y en punta entrando y saliendo de mi vagina, moviendo mi clítoris... Una lengua muy mojada en mi hoyito casi prohibido, sabía que me encantaba el color negro, pero no tanto como los besos de ese tono. Ya veo porque he cambiado de parecer..

Y mi mayor y deliciosa imaginación, sexos varoniles, fuertes, firmes, viriles, carnosos y jugosos necesitándome, deseándome, o yo necesitando y deseando de ellos. De su textura, suavidad, humedad, dureza, de esas gotas presemiales que me encanta sentirlas en mis manos y saborearlas en mi boca, en ambas bocas, todas mis bocas...

Imagino un pene entrando y saliendo de mi boca, llegando al fondo de mi garganta, siendo absorbido por mis labios, recorrido por mi lengua, apretado suavemente por mis dientes, hummm que delicia comer y saborear un delicioso manjar.

Uno en cada una de mis manos, acariciándolos, apretándolos, sintiéndolos míos, sólo míos, para mi, para mis ganas y mis deseos, mis necesidades y ansiedades... Subiendo y bajando mis manos, apretándolos y sintiendo las venas que brotan a su largo, el elixir que sale de su punta, que me ayuda a lubricarlos para no maltratarlos, subo y bajo, algunas veces suaves, otras más fuerte, a veces lento para sentir cada centímetro de esa deliciosa y jugosa carne y otras rápido para ver esos ojos brillar de placer, de satisfacción...

Me encanta imaginar así... Todos para mi, para mi deseo...

Un pene entre mis pequeños senos, acariciándolos y rozando mis pezones, mojándolos con las deliciosas gotas de semen...

Viene mi imaginación más jugosa...

Uno delicioso en mi sexo, acariciando mi clítoris, mezclando mis jugos con los suyos y recorriendo mi sexo así, mojando mi clítoris, mis labios, para después introducirse dentro, muy dentro, ahogando mi sexo con su carne, con su trozo de placer...

Otro el más delicado, pero no por eso menos fuerte y viril, atrás, en ese templo que antes no abría sus puertas a nadie, o a casi nadie... Uno entra y sale de mí culito, apretadito, casi virgen, casi inocente, pero no tanto... Ohhh, es una sensación difícil de explicar, un dolor placentero, que te impulsa a más, aunque duela, que te hace gozar, gemir, amar, ansiar...

Mi imaginación vuela, alto, muy alto, choca entre las nubes y hace que derrame gotas de jugos sexuales. Que ansíe presencia más allá que mis dedos.

El resultado de tanto imaginar, es verme bañada en semen, delicioso, jugoso, dulce, cremoso y lleno de placer. Ver mi boca y mi rostro llenos de tibia y dulce leche, saboreando cada gota; sentir mis senos bañados, mojados y siguen siendo masajeados; el palpitar de mi sexo inundado, botando la mezcla de ganas y de lujuria por mis piernas, mi culito gustosamente saciado, un poco adolorido, y también deliciosamente bañado del jugo del placer... Elixir masculino...

Me gusta imaginar, me gusta que mi imaginación vuele y se eche a andar, que ande por ese espacio sexual y liberal... Donde mis deseos son órdenes, donde de tanto fantasear mi sexo conoce la humedad, las palpitaciones y el deseo de ser satisfecho, deseado, necesitado y usado. Acariciado, besado, chupado, mordido, saboreado, penetrado por una lengua, por unos dedos traviesos y por un jugoso, delicioso y bien formado pene tibio, suave, dulce, y bien jugoso lleno  de esa leche tibia que tanto me gusta, que tanto deseo, necesito y ansio...

Y tú, también echas a volar tus fantasías? Cuéntame cómo lo haces!!!

Tu Sexy Bella

No hay comentarios.:

Publicar un comentario