Reglas de Oro para una SUMISA
A partir del momento en que tu AMO te acepta como sumisa pasas a ser de
su entera propiedad en cuerpo y mente y tu única aspiración será adorarle y
complacerle cada día más y mejor
Servirás, obedecerás y satisfarás siempre a tu AMO. Tu sumisión será
completa.
Tendrás solamente un AMO.
Tú no tienes voluntad ni deseas nada. Tus únicos deseos son las órdenes
de tu AMO.
Tú no tienes nombre. Eres simplemente un objeto, un instrumento que tu
AMO podrá llamar como quiera y usar en cualquier momento para obtener placer
sexual o mental. Tu obligación es darle el máximo.
No harás nada que no sea ordenado o autorizado por tu AMO. Permanece
siempre expectante porque las órdenes te serán dadas de muchas formas: de viva
voz o con una simple mirada, a puntapiés o a latigazos, chasqueando los dedos o
señalando..
Escucha con la máxima atención las palabras de tu AMO y cumple sus
órdenes al pie de la letra.
A cualquier indicación de tu AMO contestarás siempre "Si, Mi
AMO" o lo que él te ordene, agachando la cabeza. Para ti el NO es
impronunciable.
No tienes derecho a cruzar tu mirada con la de tu AMO a menos que él te
lo permita. Permanece con la cabeza baja en señal de obediencia y sumisión.
Tendrás confianza en tu AMO y debes saber que él piensa siempre en tu
bienestar emocional y físico.
Tu AMO establecerá las metas que debes conseguir y serás responsable de
conseguir esas metas.
Aceptarás cualquier recompensa, disciplina o castigo que tu AMO te
imponga, porque eso hará de ti una sumisa mejor.
Te está permitido sugerir nuevas formas de entrenamiento, dirigiéndote a
tu AMO de forma respetuosa.
Recuerda que eres el tesoro más grande de tu AMO.
Discutirás con detalle tus límites con tu AMO.
Nunca demostrarás desacato hacia tu AMO en ninguna forma.
Tus acciones reflejarán la categoría de tu AMO, estés o no en su
presencia. Te esforzarás en mantener un comportamiento sumiso apropiado en
cualquier circunstancia.
Estarás siempre atenta a las necesidades de tu AMO. Estará siempre
dispuesta a responder a ellas con lo mejor de tus capacidades.
Escucharás con interés todo lo que tu AMO tiene que decir durante tu
entrenamiento.
Comunicarás siempre tus emociones a tu AMO.
Siempre que tu AMO hable, incluso cuando tú estés hablando, guardarás
silencio y nunca le interrumpirás.
Para recibir placer debes ganarlo.
Darás gracias a tu AMO por todo lo que te da.
Guardarás siempre sumisión a tu AMO esté o no presente, a cualquier
hora, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancias, sin importar quién
puede estar presente.
Tu mayor satisfacción será satisfacer a tu AMO. No puede haber mayor
dolor que el sentimiento de saber que tu AMO no está satisfecho de ti.
Aceptaras los castigos como medio para corregir tu comportamiento.
Confesarás a tu AMO tus desobediencias, de modo que él pueda decidir si
tales violaciones requieren disciplina o castigo.
Nunca tocarás o frotarás tus pechos, o sexo con las manos, juguetes o
cualquier objeto y de cualquier manera que puedas experimentar placer sexual o
sensual sin el permiso de tu AMO.
Llevarás tus piernas y sexo completamente depilado, a menos que tu AMO
ordene lo contrario.
Mantendrás tu pelo con el estilo y color que satisfaga a tu AMO.
Usarás el collar que tu AMO te ha dado, con orgullo porque es un signo
de pertenencia y dedicación a tu AMO.
Mientras estés en escena, pero no seas usada permanecerás en el rincón
que tu AMO te tenga reservado, guardando la que debe ser tu posición natural:
de rodillas, con la cabeza agachada y en silencio. Podrás apoyar las nalgas
sobre tus talones pero mantendrás la espalda erguida y los brazos pegados al
cuerpo para realzar tus pechos. Apoyarás las palmas de las manos sobre los
muslos y procurarás que los dedos queden bien estirados y separados.
Tu otra posición natural será a cuatro patas, como una perra.
Tu posición natural frente a tu AMO es de rodillas, con tu cara a la altura
de su sexo.
No te preguntes las razones de las órdenes o castigos de tu AMO.
Simplemente acéptalos y cúmplelos poniendo todo tu empeño en ello. Tu dolor es
el placer de tu AMO y esa es la única razón de tu servidumbre
No esperes de tu AMO muestras de afecto. Lo más parecido a ellas serán
los azotes de su fusta, que agradecerás uno a uno diciendo "Gracias, mi
AMO" o lo que él te ordene.
Te comportarás en público con la máxima discreción, pero si tu AMO desea
exhibirte, deberás vestir la indumentaria apropiada y adoptar poses obscenas y
extremadamente provocativas.
Tu AMO decidirá las prendas que debes usar en cada situación, Por regla
general se consideran imprescindibles un collar de perra y calzado de tacón
alto, sean botas por encima de las rodillas o zapatos de salón que estimulen su
fetichismo. Cualquier otra prenda no deberá dificultar el acceso inmediato de
tu AMO a tus orificios . Se recomienda que los bodys, corsés, etc. dejen los
pechos al descubierto y los realcen.
Te sentirás orgullosa de llevar el collar de perra o cualquier otro
atributo de sumisa que tu AMO te imponga (cadenas, marcas, etc) pues significan
que le perteneces.
Cuida tu cuerpo para que tu AMO te encuentre siempre atractiva y
dispuesta a ser usada. Mantén con el máximo cuidado la higiene corporal. Evita
los perfumes fuertes y los excesos de cosmética y maquillaje salvo que tu AMO
lo desee. Tu cutis, tus labios, tus pechos o tu sexo deben parecerle apetitosos
en todo momento.
En presencia de tu AMO cuida tus gestos, tus posturas y tus movimientos
de forma que resulten excitantes. Descubre tu misma cuándo le apetece verte
insinuante y sensual y cuándo desea que seas la más guarra y la más salvaje de
las putas.
En este caso demuéstrale sin ninguna reserva que estás hambrienta de su
sexo y de su látigo, aunque será el quien decida lo que debes hacer.
El semen de tu AMO será para ti un regalo precioso y un exquisito manjar
que en ningún caso debes desperdiciar.
En presencia de tu AMO no tendrás intimidad. Suplica su autorización
para hacer tus necesidades y él decidirá cómo y dónde debes hacerlas.
Dormirás desnuda y en el suelo. Si tu AMO te permite hacerlo de forma
más confortable considéralo un privilegio.
Cuando tu AMO te ordene que cojas o le traigas algo, tu forma natural de
hacerlo será con la boca y desplazándote a cuatro patas.
Mantén tu boca, tu lengua y tus labios húmedos y dispuestos para lamer y
chupar en cualquier situación, salvo cuando tu AMO te amordace.
Por regla general permanecerás en silencio, pero cuando dirijas la
palabra a tu AMO hazlo con el máximo respeto y dándole el tratamiento que te ha
enseñado (mi AMO, mi Dueño, mi Señor...). Mantén la cabeza baja y háblale sin
levantar el tono de voz.
Tus órganos sexuales no te pertenecen. Como todo tu cuerpo son propiedad
de tu AMO que dispondrá de ellos a su antojo.
Tus orgasmos serán siempre autorizados y administrados por tu AMO. No
tendrás ninguno sin su permiso, que incluso suplicarás cuando estés siendo
usada por él. Si incumples esta regla te expones a un castigo muy severo.
Acepta las marcas que los azotes de tu AMO dejarán sobre tu cuerpo. Son
adornos para su placer. Tu AMO decidirá si debes ser tatuada o anillada, dónde
y cuándo.
Eres una sumisa y no tienes capacidad de iniciativa, pero debes rehuir
las actitudes puramente pasivas y resignadas, absolutamente inapropiadas.
Muéstrate siempre expectante, participativa e imaginativa. De vez en cuando
ofrece a tu AMO alguna parte de tu cuerpo para su disfrute, regálale prendas u
objetos que pueda usar contigo y demuéstrale aquellas de tus habilidades que
últimamente no ha explotado. Hazlo para complacerle pero asume que si no lo
consigues serás castigada.
El adiestramiento y el aprendizaje de una sumisa no acaban nunca. La
imaginación es el mejor instrumento para un perfeccionamiento constante.
Confiesa a tu AMO todo aquello que realices en contra de su voluntad,
incluso los pensamientos negativos. Sé absolutamente transparente porque la
mentira o el engaño significarían el fin de tu sumisión. Ahuyenta tus dudas
exponiéndolas abiertamente. Tu AMO decidirá los castigos o la disciplina que
mereces y tomará las decisiones oportunas para tu reeducación.
Solicita periódicamente autorización para exponer a tu AMO un balance de
tu sumisión: los cambios que notas, los logros de los que te sientes orgullosa,
aquellas cosas en las que temes no complacerle al 100% y aquellos otros retos
frente a los cuales todavía te sientes insegura o temerosa. Pídele ayuda para
vencerlos y renueva tus promesas de absoluta sumisión.
El poder y la autoridad de tu AMO te infunden respeto. Su sabiduría y su
perverso refinamiento te fascinan. Estás orgullosa de pertenecerle y tu máxima
satisfacción es comprobar que se siente a gusto.
Cuando tu AMO considere que estás preparada y vuestra relación haya
progresado, recibirás su marca permanente, en el lugar que él elija, y del tipo
que él elija.
CONCLUSIÓN: si deseas satisfacer plenamente tus fantasías debes
concentrar todas tus energías, absolutamente todas, en adorar, complacer y
obedecer ciegamente a tu AMO, tu único Dueño y Señor.
Tomado de:
http://jovina.ar.tripod.com/sumisa/id1.html
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